Anclando en puerto después de una dura jornada.

  La pesca de arrastre como su nombre indica, se realiza mediante una gran bolsa de red de altura variable, que por diversos medios se mantiene abierta y se arrastra por el fondo marino.

Modelo de como faena un arte de arrastre en el fondo
  1. Copo / Maya
  2. Trenza plomo / Trença del plom
  3. Flotadores / Trença del suro
  4. Malleta / Malleta
  1. Puertas deflectoras / Portes deflectores
  2. Pórtico / Pescants
  3. Maquinilla / Maquinilla
  4. Cable de acero / Cable d'acer

  Por lo tanto, dado que se trata de un arte de arrastre, el rendimiento pesquero de dicho arte irá consecuentemente ligado al tamaño y potencia del barco que arrastre dicha bolsa; a mayor potencia, mayor es el arte. Es una de las artes de pesca que ha tenido mas aceptación, y donde el desarrollo industrial ha tenido una gran incidencia. En menos de un siglo ha experimentado cambios verdaderamente notables.

 
Barcas de arrastre amarradas en el puerto de Tarragona: Una flota potente y moderna. 
 


  • Historia

  •   En primer lugar deberíamos efectuar un sucinto análisis en el tiempo para conocer mejor lo orígenes y cambios a través de los siglos. El arrastre es la pesca por excelencia del Mediterráneo, la modalidad a la que la flota mundial dedica más unidades, aunque no siempre fue así. Desde épocas remotas, las pesquerías mas importantes fueron las de anzuelo en sus múltiples variantes (palangre, chambel, currican), las de enmalle, nasas u otros ingenios que se podían llevar a cabo desde la costa o muy cerca de ella. No podemos obviar que en aquel entonces los barcos eran movidos por métodos rudimentarios, (a remo o a vela) siendo muy vulnerables a las inclemencias del tiempo, viento o corrientes; y el arte de la navegación tampoco estaba muy desarrollado.

      Los primeros escarceos se efectuaron desde la playa con un bote a remos que llebava el arte mar adentro (500 m. a lo sumo) donde lo extendía y desde la playa mediante unos cabos un grupo nutrido de hombres lo arrastraba perpendicular hacia la costa lo que no permitía capturar muchos peces. Sí los suficientes para alimentar a las familias que participaban en la faena. Esta forma tan rudimentaria de pescar todavía se practica en paises subdesarrollados, donde abundan los peces y las necesidades son sólo alimenticias o aún se usa el trueque como moneda comercial.

      Pero el hombre en su continuo afán de llegar más y más lejos, o bien empujado por la necesidad, discurrió que si el arte que lanzaban en la playa pudiera correr en sentido longitudinal a la costa, podría recorrer una cantidad infinita de mar y por lo tanto sus beneficios serían mayores.

      Los primeros indicios que se tienen de esta práctica desde una embarcación datan del siglo XVI, se introdujo en España desde el Golfo de León a finales del XVIII, y a principios del XIV, época en la que empezó a extenderse tímidamente.

      La acción de arrastrar el "arte", que es como se denomina genéricamente el aparejo utilizado, se realizaba mediante veleros solitarios aparejados con una vela latina, que usaban "tangones" (pértigas que sobresalían por los costados del barco) con el fin de conseguir una mayor obertura de la boca del arte.

    Barco de vela arrastrando un arte con tangones
    1. Arte
    2. Malletas
    3. Popa
    1. Vela latina
    2. Tangón

      Mas tarde se usaron dos barcas en pareja -de aquí la denominación "Bou"- porque arrastraban el arte como una pareja de bueyes al igual que un arado, al poder trabajar en profundidades y con artes mayores los aparejos pesaban más, levantándose mediante unos grandes tornos de madera, precursores de las actuales maquinillas, movidos por unas largas barras del mismo material que empujaban los marineros.

    Modelo típico de la época de un barco aparejado con una vela latina
    1. Malleta
    2. Orificios para insertar los radios
    3. Cubierta / Coberta

      Desde Cataluña empezó a expandirse al resto de la península Ibérica y de allí a Europa, provocando múltiples conflictos con los pescadores que empleaban artes tradicionales. Existen abundantes documentos históricos donde se relatan estos hechos (todavía hoy perduran en parte esos conflictos, en menor cuantía, por que cada vez quedan menos explotaciones artesanales, debido al cese de la actividad o a la reconversión de las mismas hacia el arte de arrastre).

      Un dato curioso: hasta la integración de los ingenios mecánicos para la propulsión de las embarcaciones, los barcos arrastreros nunca se sabía cuando volverían ya que dependían únicamente de la fuerza eólica, en muchas ocasiones cuando debían alejarse por que las capturas escaseaban en la costa por causas diversas (migraciones biológicas, etc.) y les sorprendía el viento de tierra (el mestral o la tramuntana)llegaban muy lejos y al cesar la fuerza del viento quedaban completamente parados,

    Viento de Mistral soplando con virulencia

    levantaban el arte quizás lleno de capturas y solo les quedaba la opción de rezar para que soplara el viento de fuera, (de componente S. o E) si ese viento tardaba en llegar se veían obligados a tirar el pescado al agua por que carecían de medios de conservación, al darles el viento de fuera volvían a echar el arte al mar para llegar a la costa con pescado fresco. no hay que olvidar tampoco que la infraestructura viaria y la falta de medios para el transporte por tierra de las capturas no facilitaba el reparto, solo los pueblos cercanos a la costa podían disfrutar de los manjares que deparaba el mar, era por tanto una auténtica aventura el hacerse a la mar para pescar al arrastre.

      En cambio las artes de pesca de enmalle y palangre, menos cuantiosas, se podían realizar cerca de la costa y las embarcaciones se desplazaban a fuerza de remo, generalmente eran embarcaciones pequeñas con 3, 4 ó 5 cinco hombres como máximo.

      Para colmo de males los delfines se comían el final de la bolsa que forma el arte, que se denomina "copo" y que estaba hecho de cáñamo (fibra vegetal) que era perfectamente digerible por los inteligentes mamíferos que sabían que en el arte había comida fácil.

    Los inteligentes mamíferos, con su gran velocidad saben sustraer algunos peces de los artes sin correr nigún peligro, personalmente me siento muy feliz cuando acuden a la proa del barco jugeteando con su estela



  • Evolución y Desarrollo

  •   A principios del siglo XX la introducción desde el Norte de Europa de las puertas deflectoras revolucionó un mundo en constante e imparable evolución.

    Imagen de una puerta deflectora


      Las puertas deflectoras sirven para mantener abierta la boca del arte mediante la presión ejercida por el agua en la superficie plana de la puerta, cumpliendose el mismo principio físico del ala de un avión, pero dentro del agua y por el fondo marino.

      Para comprender mejor este efecto sin entrar en complicadas leyes físicas, podemos tomar como ejemplo una cometa que actúa de la misma manera que la puerta deflectora, con una coincidencia tal que se diría que sus desarrolladores se basaron en su diseño, además las malletas cumplen la función de la cola de la cometa, sin la cual la cometa describiría grandes circulos sobre su eje (el hilo que la sostiene), idénticamente ocurriría con la puerta deflectora, con el agravante de que al ser dos, las puertas se enredarían y en vez de abrir la boca del arte la cerrarían impidiendo el paso de los peces a su interior. Durante la navegación las puertas van colgadas de los pescantes o pórtico situados en la popa del barco.

    Puertas deflectoras colgadas del pórtico vistas desde la popa

      La pesca del arrastre volvió a efectuarse por una sola embarcación, pero esto no ocurrió ya; hasta que se introdujeron los primeros ingenios de propulsión mecánica, facilitando la maniobrabilidad de las embarcaciones y por ende, del arte que arrastraban, mejorando ostensiblemente su rendimiento.

      Las primeras noticias que se tienen de la implantación de una caldera de vapor para practicar la pesca de arrastre datan del año 1912, en el puerto de Barcelona, estos barcos dedicábanse a la pesca de altura en las costas Occidentales de Africa, entre Río de Oro y Canarias, se fundaron varias casas navieras para la explotación de dichos barcos que, en su mayoría fueron adquiridos en Inglaterra.

      Cataluña se veía sometida a una creciente industrialización y por tanto el índice demográfico, aumentó consecuentemente, no bastando ya el pescado proveniente del Mediterráneo y del Cantábrico. La pesca en el Mediterráneo aún estaba en desarrollo y no había conocido todo su esplendor.

      Finalmente alrededor de los años 20, todo el mundo de una forma u otra se vio poseído por la fiebre de instalar motores que quemaban aceites pesados en sus embarcaciones, para practicar el arrastre. 

      Modelo antiguo de principios de siglo de maquinilla, obsérvese el juego de poleas por donde discurre el cable en la popa y que en la actualidad ha cambiado completamente, substituyéndose las poleas por el pórtico, mucho mas seguro y manejable

      Ya en aquellos tiempos se levantaron voces discordantes advirtiendo del grave peligro que corría la vida marina en el Mediterráneo de seguir por ese camino: Una carrera desenfrenada de barcos, potencia de motores y aparejos.

      La vela latina que tan buen servicio había prestado durante siglos a la humanidad fue paulatinamente susbtituida, no sin la lógica desconfianza de los pescadores que mantuvieron ambiguamente la vela y el motor con la idea de que si les fallaba el motor les quedaba el recurso de su amada vela.



  • Hoy en día

  •   Son muchas y notables las ventajas que ofrece el arrastre ante otras formas de explotación del mar. Se puede trabajar con una climatología adversa,ya que los barcos de arrastre

    A pesar del mal tiempo, la tripulación está dispuesta para echar el aparejo al agua a una orden del patrón.

    ganan mucha estabilidad mientras están faenando, los cables que arrastran el arte hacen como de ancla y no permite que los bandazos sean tan bruscos y la velocidad de barco arrastrando raramente supera las 5 nudos (millas/h.) , oscilando entre 3-6 nudos, dependiendo de la envergadura y la potencia de los motores. 

      Generalmente se trabaja de día, al menos en el Mediterráneo, tienen un horario razonable de trabajo, diez horas en el mar y una o dos en tierra como media, esto puede variar en función del trabajo extra que pueda surgir, (averías en los aparejos o en el barco). Unos ingresos mas o menos constantes, condicionados por la época del año, o del barco. Dos días festivos a la semana (sábado y domingo).

      Otras de las razones además de las anteriormente citadas del éxito de esta pesquería son la comodidad en la captura de las especies de interés, amén de la gran variedad que se puede capturar con este arte, también hay que tener en cuenta que tan sólo cambiando de fondo se capturan distintas especies, con lo que se consiguen dos ventajas: una si descienden las capturas en un fondo de 40m., rápidamente se puede migrar hacia un fondo de 100 m., con lo que el fondo de 40 m. puede reposar hasta que el pescado vuelva a estar allí, (en este momento el sobreesfuerzo pesquero debido a la gran cantidad de unidades dedicadas a esta pesquería no permita que se cumpla plenamente este principio), la otra es que se pueden capturar las especies a razón de la demanda del momento en los mercados.

      Pero este tipo de pesca también tiene su lado negativo: para poder capturar 1 Kg de pescado con valor comercial, se deben desaprovechar una gran cantidad de peces que aunque carecen de valor en el mercado, no por ello les hacen menos indispensables para la sustentación de la frágil cadena trófica, de la cual se alimentan una gran parte de los depredadores.

    Enorme montaña de krill. Este diminuto crustáceo de color tranparente y aspecto de gamba de nulo valor comercial, es un escalón indispensable en la cadena trófica que sustenta la biomasa.


      Destruye los fondos, lugar donde crecen gran cantidad de algas, plantas y otros organismos ya que el arte esta en contacto directo con el fondo marino y cada vez se usan artes que escarban más en el lodo. Sería faltar a la verdad si no mencionáramos también, que el arrastre puede ser positivo en dosis adecuadas, ya que remueve la materia orgánica, por ejemplo: en profundidades en las que apenas llega la luz solar produce un efecto beneficioso, descubriendo larvas, gusanos o pequeños crustáceos que sirven de alimento a las especies interesantes y que podrían quedar solapadas por efecto de las corrientes o la sedimentación de los aportes terrestres.

      En fondos someros la introducción de los grandes arrastreros deja el fondo lleno de profundos surcos principalmente en el periodo estival cuando el fango se reblandece por el aumento de la temperatura del agua propiciando que los barcos de menor tonelaje y fuerza queden literalmente clavados a esos surcos tragando grandes bocanadas de lodo que pueden llegar incluso a dañar el aparejo.

      En el Mediterráneo la pesca del arrastre se efectúa al fresco, los barcos regresan diariamente a puerto, con un horario preestablecido que no supera las diez horas, con lances de tres o cuatro horas, manteniendose las capturas en hielo hasta la llegada al puerto lo cual asegura una calidad insuperable de sus productos.

    La calidad y sabor de la gamba de Tarragona son de reconocido prestigio internacional .

      Un lance es el período de tiempo que comprende desde que se echa el arte a la mar hasta el momento de subirlo a bordo, esto también puede ser muy relativo ya que depende del tipo de fondo, la profundidad y las especies que se quieran capturar por ejemplo, los barcos que se dedican al marisco no suelen izar el arte en todo el día por varias razones. Una, porque apenas se captura pescado blanco, que es muy delicado y requiere de mas cuidados, otra buena razón de peso es que para llegar a los caladeros donde se captura el marisco (gambas y cigalas) se debe navegar más, con lo que apenas quedaría tiempo para la práctica de la pesca.

      Cada vez son más los barcos, sobretodo los de mayor tonelaje y potencia que se dedican a la pesca del marisco en el "talud" donde se capturan especies tan apreciadas como la gamba roja o las cigalas que son de una calidad única en el mundo entero. Este fenómeno se debe a la composición orgánica de los fondos de la provincia de Tarragona y a la mezcla de aguas dulces y salobres que propicia el vertido de sus aguas por el río Ebro que llegan hasta 40 Km mar adentro.

    Una bella imagen de una buena captura de cigalas.

      Además de las especies citadas, los barcos que trabajan en la plataforma continental capturan principalmente pulpos, bacaladillas, caballas, pequeños escuálidos, rapes, merluza, peces planos (gallos, pelayas, lenguados), calamares, potas o una variada amalgama denominada vulgarmente "pelut" o "morralla" de pequeños peces que sirve para confeccionar sopas o platos tan suculentos como el "arrosejat" o el "fideujat", típicos de nuestros lugares.

    Un banco de voraces escuálidos se ha visto atrapado es este lance, después de apartados, serán separados de las vísceras y de la piel.

      Prácticamente en todos los puertos mediterráneos existe una flota arrastrera, siendo la provincia de Tarragona donde existe una de las flotas mas importantes y sofisticadas desde el punto de vista tecnológico y pesquero. Con el fin de evitar la picaresca, comportamiento muy extendido en los ámbitos pesqueros, los barcos que por diversas razones no cumplen el horario y no están amarrados en el puerto a la hora limite que puede variar según los usos y costumbres de los puertos, al día siguiente son penalizados saliendo 1 o 2 horas tarde.

    Barcos entrando a puerto a toda máquina después de haber apurado hasta el último minuto del horario estipulado.



  • La Maniobra
  • La Calada
    1 El lance (56 Kb)
    2 El arte (59 Kb)
    3 El lastrado (52 Kb)
    4 Las malletas (28 Kb)
    5 La maquinilla (41 Kb)

      La maniobra ha cambiado muchísimo y siempre es susceptible de mejorarse, con el fin de rentabilizar el factor tiempo, que es muy importante debido a la implantación de los horarios y a la gran competencia.
      Una vez se ha situado el barco sobre el punto escogido, se procede a la maniobra de largar o "calar" el aparejo desde la popa (antiguamente por la amura o banda de popa) dando avante lentamente empezando por el extremo del arte que cierra el saco o "copo" que es donde van a parar las capturas, después las bandas del arte que hacen la función de guiar los peces hacia la boca del arte.


    La Chorrada
    1 Se acaba el lance  (44 Kb) 
    Azocando puertas  (52 Kb) 
    Puertas arriba  (56 Kb) 
    Guiando las malletas  (43 Kb) 
    Aparecen los flotadores  (19 Kb) 
    Recogiendo las bandas  (59 Kb) 
    Recogiendo el "golero"  (30 Kb) 
    Por fin, el "copo"  (46 Kb) 
    Azocando el copo  (37 Kb) 
    10  Ahora toca subirlo  (26 Kb) 
    11  Enganchando el copo  (22 Kb) 
    12  Polipastos levantando el arte  (45 Kb) 
    13  Fuerza y pericia  (45 Kb) 
    14  Alguna complicación...  (22 Kb) 
    15  Ya está fuera del agua!  (46 Kb) 
    16  Sumo cuidado al subirlo a cubierta  (47 Kb) 
    17  Parece que esta vez ha habido suerte!  (47 Kb) 
    18  Abriendo el copo  (63 Kb) 
    19  Inundación en cubierta  (85 Kb) 
    20  Contando y clasificando  (50 Kb) 
    21  Y vuelta a empezar... (19 Kb)

      Seguidamente las "malletas" que son unos cabos o cuerdas generalmente de esparto con filamentos de acero en su interior para darles resistencia, suelen tener un largo de 120 brazas aproximadamente, eso siempre va en función de la idea del patrón, el hecho de que sean de esparto es para que agarren al fango, de no ser así el arte literalmente "volaría" por que todo objeto que se arrastra por el agua tiende a salir a la superficie si la velocidad del barco supera el peso que arrastra. 

      Las malletas van unidas en su otro extremo a las puertas deflectoras por su cara posterior o trasera por medio de unos triángulos de hierro llamados "perigallos" provistos de unos grilletes.

      Entonces empieza la maniobra más delicada de la calada, el largado de las puertas deflectoras, se ha de ejecutar con la suficiente pericia para que las puertas no se crucen o se líen . Las puertas van sujetas a unos cables de acero en su cara anterior que tienen un largo suficiente para que puedan llegar al fondo formando un seno que en el extremo que va sujeto a las puertas va arrastrando por el fondo marino, el otro extremo esta en el barco unido a la maquinilla que es la encargada de recoger el aparejo,en substitución de los antiguos cabestrantes y que son impulsadas por bombas hidráulicas o por poleas movidas por el motor principal.

      El longitud del cable se mide por "marcas". Las marcas son de 40 brazas, dependiendo del fondo en el que se faena se arrían mas o menos marcas, teniendo que estar las marcas igualadas para que el arte trabaje parejo, un error en la calada al arriar de la maquinilla puede desgarrar el arte por completo, por eso el patrón confía esta tarea a los dos marineros mas expertos de la tripulación, que son los que se ponen en los frenos de cada carrete de la maquinilla donde se cobra el cable.

      Una vez se ha llegado a la hora de levantar, se sigue el mismo proceso a la inversa empezando por recoger el cable hasta que suben las puertas, se amarran fuertemente al pórtico para evitar los bandazos que podrian ser causa de algún accidente debido al volumen y al peso de las puertas, se desengrilletan las malletas y se llevan a la maquinilla para terminar el arte hasta llegar al final del saco donde se encuentran las capturas que se sube a bordo dando coletazos.

      Se descose el copo y todo su contenido es vertido en la cubierta del barco, donde rápidamente es clasificado, lavado y envasado para su comercialización en las lonjas respectivas de cada puerto y desde allí, se distribuirá en los diferentes mercados para que podamos disfrutar de los suculentos manjares que nos depara el "Mare Nostrum"



  • La Tripulación y la Vida a bordo


  • El patrón es la pieza clave en un barco: su autoridad en el mar es incuestionable 
    El patrón

      El patrón es una pieza clave en este oficio, ya que es el encargado de encontrar el complejo equilibrio entre las diferentes partes del aparejo, debiendo saber utilizar en todo momento el tipo de arte adecuado para el tipo de fondo en el que quiere trabajar ya que la consistencia y el tipo de fondos marinos que podemos encontrar en nuestras costas pueden variar mucho a tenor de la orografía de la zona.

      Debe, por la obertura de los cables, y por otro tipo de señales, intuir el comportamiento del arte en el fondo y corregir los posibles fallos de diseño existentes: puede que las malletas, se claven demasiado en el fango, propiciando que a su vez el arte vaya reclavado, obteniendo como único resultado que el copo se llene de grandes bolas de lodo y no permitiendo que el arte se deslice correctamente, o que las puertas no estén equilibradas, y un largo etc. de parámetros que solo se aprenden con el tiempo y la experiencia y que dependen en grado sumo de su capacidad.



    En la popa el patrón soporta estoico los embates del mar, velando por que los cables tengan la obertura correcta, atento para aminorar la marcha del motor o para acelerar segun crea conveniente.

    Sofisticado sonar de profundidad, capaz de detectar el mas pequeño banco de peces o la mas insignificante variación en el fondo marino.

      Además tenemos que añadir que el auge de los ingenios electrónicos para la detección, les obliga a tener conocimientos suplementarios, un buen manejo de los aparatos asegura parte del éxito. 

      De hecho algo parece estar cambiando, los jóvenes patrones dominan más los aparatos y no se fían tanto de su instinto que a veces suele fallar, ¡son los tiempos modernos! aducen los viejos lobos de mar.

      El respeto por el patrón es algo que como siempre en estos casos dependerá de la forma en que ejerza el mando y de su capacidad por conseguir buenas capturas que reporten pingues beneficios, en algunos barcos hay lista de espera para embarcarse en otros a veces tienen problemas de falta de gente.


    La tripulación y la vida a bordo

      En cada pesquería rigen unas costumbres que son de uso general, variando sensiblemente según el talante de la dotación. Las del arrastre al fresco son quizás las mas arraigadas, las tripulaciones son mas estables y salvo casos puntuales, se siguen con mas o menos rigor.

      Es indispensable que exista un buen clima entre los miembros de la tripulación, ya que se ven sometidos a la presión que representa vivir en un espacio reducido, en parte paliado por la amplitud del mar, que suele ser cruel con los que osan desafiarlo diariamente. Si alguien no se integra bien es seguro que durará poco en el barco.

      Hay que distinguir dos grupos: el uno podríamos definirlo como un núcleo cerrado completamente familiar, la embarcación es de pequeñas dimensiones (entre 10 y 15 m. de eslora) suelen ser padre e hijo los componentes de la dotación, o bien dos hermanos acompañados de algún marinero, en estos casos las relaciones son sumamente complicadas en las embarcaciones que van padre e hijo. A medida que el padre avanza en edad, el hijo va substituyéndole paulatinamente en el mando, en el caso de que la dotación este formada por dos o mas hermanos es costumbre que el primogénito tome las riendas del mando. Este tipo de empresas tienden a desaparecer con el tiempo.

      En el otro grupo los barcos ya son de mayores dimensiones (mas de 15 m. de eslora) por lo que requieren el uso de una mayor cantidad de personal y por lo tanto de un orden. Aunque no se pierden del todo las estructuras familiares, su funcionamiento tiene mas rigor empresarial y administrativo.

      Lo mas difícil es pasar las horas mientras se remolca el arte, los días de buen tiempo se aprovechan para realizar tareas de mantenimiento.

       Preparando un juego de malletas nuevo para reemplazar el que está en la mar, que debe de estar muy gastado por el continuo roce con el fondo marino


      Arreglar parte de el aparejo de repuesto, dar una ligada, engrasar las poleas, siempre hay alguna tarea pendiente pero de forma relajada y alternándose con el juego o la tertulia del tema de actualidad, que puede variar entre el fútbol o la crítica suspicaz sobre la honradez del político de turno.

      Siempre queda algo de tiempo para el juego si la climatología lo permite, en la foto se muestra como se juega al "bromerot". La víctima se coloca con los pies firmes a cubierta, con una mano extendida bajo la axila, y la otra tapando el ángulo de visión de su costado y debe adivinar que compañero le ha golpeado la mano extendida, en algunas ocasiones los golpes son terribles, depende de la sensibilidad de los jugadores: con lo pueden llegar a hacerse una idea, Ja, ja.


      Los barcos que pescan mas alejados de la costa y navegan una o dos horas antes de calar suelen desayunar navegando, Algunos prefieren acostarse un rato en la litera, otros, lo hacen después de calar. Esta parte corre a cuenta de cada persona en particular, siempre y cuando esté libre de guardia de cubierta, por supuesto. No falta eso sí, la ocasión de preparar una improvisada mesa si la climatología lo permite, donde se consume en franca camaradería el pescado que el cocinero de a bordo ha preparado sabiamente (algunos mas bien que otros). Es costumbre también, que el cocinero sea el miembro de mas edad de la dotación.

      En verano cuando reina el buen tiempo suelen embarcarse algunos turistas o amigos de algun miembro de la tripulación. En la foto podemos ver una improvisada mesa elaborada con cajas de pescado, pese a lo rudimentario del mobiliario, la comida es excelente. Antes de degustar la comida que ha preparado el cocinero, una foto para el recuerdo.


      Una tradición muy curiosa y que perdura hasta nuestros días es que toda la tripulación come de la misma platera, sosteniendo el pan con una mano a modo de plato usando la cuchara con la otra; eso sí: está prohibido saltar de un lado a otro de la cazuela, sólo se debe comer de la parte que esta frente el comensal, repartiéndose en trozos las "delicatessen" que a todos agradan como los huevos o el hígado de el pescado que por su máxima frescura ofrece todas las garantías, un buen trago de vino y un café o un carajillo rematan la hora mas agradable del día.

      Haciendo gala de la hospitalidad común de las gentes de mar, el grumete nos invita a compartir un plato de delicioso pescado fresco. Con el paso del tiempo, el grumete se convertirá en un buen patrón

      Después, unos recogen la mesa mientras el más joven y de haberlo, el grumete, limpian los platos con agua de mar y un estropajo de esparto que se lleva arrastrando por la borda.

      :Hay algo muy curioso que he percibido a lo largo de mi singladura, el mar da hambre y sueño: sostenerse todo el día de pie en unas condiciones desfavorables en la mayoría de los casos aporta una fátiga adicional, a la que nunca acabas de acostumbrarte, mover cualquier objeto con oleaje significa un esfuerzo muy grande, los días en que el mar muestra toda su furia el agotamiento merma la capacidad mental y física, por no añadir el miedo a zozobrar, que siempre permanece oculta en alguna parte del subconsciente y que aflora en las situaciones límite.

      El simple hecho de tomar un café requiere pericia y experiencia, si no quieres que el café acabe rodando por la cubierta. Los días peores son los lunes, cuando el cuerpo y la mente se han aclimatado a la vida fácil de puerto. Quien sufre más este evento son, por supuesto, el núcleo formado por la juventud que invierten el fin de semana en divertirse, e intentar olvidar que han de volver al frío y a la humedad y sin duda, al mareo. Muchos son los que han tenido que renunciar a la profesión por lo mal que soportan los bruscos zarandeos del barco, les aseguro que se pasa muy mal.

      Tocar puerto es una especie de liberación: una explosión de alegría interior, de aquí la razón por la que las gentes de mar tienen fama de ser abiertos, vocingleros y carácter afable, siempre dispuestos a la broma fácil, caracterizándose por un argot rico en símiles propios de su profesión para describir cualquier situación tanto en tierra como en la mar. 

    La sala de máquinas en perfecto estado de revista.

      El motorista o maquinista, es el segundo en el mando y tiene la misión de que las máquinas estén a punto y en perfecto estado de revista. De ello dependen, en buena medida, las vidas y la seguridad del resto del equipo.

      Una vez en el puerto, mientras parte de la tripulación está en la lonja esperando su turno para vender el pescado, el resto repara los pequeños agujeros en el arte.





    Por: F.J. Veciana Vidal. 

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