Rafael Molero Cruz

EL CANARIO


Un canario se levanta y crece
con luz sensible y deslumbrada
huella, la génesis no deja desolada,
y con generosidad la eleva y la florece.
Esta pequeña ave a mí me pertenece
como fleco de alma confeccionada,
con franquicia del cielo es desaforada
y susurra a él y no perece.
Torbellino gorgorito, cristalizado,
que busca la inercia con fulgores
limpios y su voz de reverencia.
Genera candor aterciopelado
y habita en mí con digna decencia,
ya que en la génesis hay albores.