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Fej Delvahe España 40 HAIKUS
PARA OBISPOS No es perversa la impaciencia con
obispos deleitados en insulsos. ¡Ay, de ese gastarse más en sacerdotismos y episcomanías que en la potencia destornillada del Espíritu! Mejor obispo de naranjas o
manzanas que de galletas y leche. Una dieta con menos
pan de obispos y más agua del
Anarquista es ayuno necesario. ¿Se trataba de no «pertenecer al
mundo» para «pertenecer al mundillo de los obispos»? Quien se encanta ante nebulosas de obispos puede que no mire
demasiado a menudo hacia nebulosas como la de Orión. Se ven tantos obispos marianos y tan pocos jesusnazaretianos. Mala ruta la de subir hasta
obispo y no bajar raudo. Fue del mar Mediterráneo de donde surgió la
especie de los obispos que tanto teme al agua salada. Obispos aceptables si dejan que la
evangelización les dé de lleno en su ombligo. ¡Hostia! ¡Un obispo elegido
democráticamente! ¿No será hoy día de
los santos crédulos? El que apunta a obispo váyase a solear y a nadar en cueros. Le será medicinal
para entonces. Existen comunidades de seguidores de Jesús sin sacerdotes ni
obispos y no irán al infierno por ello. Obispos nacionalistas del nacionalismo
clerical debieran hacerse extranjeros en su nación. Profetas hay de muchas clases. Obispos son casi
todos de clase sacerdotal. La Iglesia clérigocristiana posee rima de
obispos, complejos artificios sin haikus. Quienes en su cristiandad tienen poco que
objetar a los obispos cultivan mucha tirria contra los librepensadores. Cuando los obispos se reúnen por pelillos o
comillas de liturgias ¡resulta
tan habitual que Marta les prepare la cena! Sopla el Espíritu, se agitan los
desinstalados en busca de sentido, se parapetan los obispos en su clericalismo. Rechazan mis versos como obispos, sólo porque les
solivianta la ordinaria teología que describen. Selectos feudatarios del clan sacerdotal, obispos por
custodia, letanía, ejecutoria, de un código de cánones al ancho de su embudo. Una cotorra cotorrea desde una jaula de
obispos glorias a los que asisten a misa. ¡Válgame Dios!, ¿Y es fácil, tragarse el
cristianismo de obispos sin vomitarlo de vez en cuando? Un mendigo pordiosea a
las afueras de la catedral. ¿Quién pide más para
su propia solvencia: él o el obispo que está dentro? Entre la utopía y la organización la variedad de
reinos es enorme: de Dios, de dioses y por supuesto de obispos. La religión no es absoluta pero sí polifacética, incluye muchos
géneros e inventos, uno muy conocido es el de los obispos. Desde lejos ya confortan las
vainas del flamboyán, ni de cerca el obispo con sus revestimientos. De la visita de monseñor nos quedó una reprimenda de
docto en la Buena Nueva: «Hay que formar un
coro para cantar en el templo». Si algo satisface a los obispos es que le adulen su
clericalismo; creen que a los críticos no los tienta Dios sino
el diablo. Ni libérrimos ni libres somos, bautizados a
la libertad en el mejunje de obispos. ¿Algo puede animar estos cenotafios eucarísticos de obispos? Quizás el almodrote
de aceite, ajos y queso. Nadan los peces entre los nimbos: los obispos ya no
son in aeternum, vienen sin mitra y van sin realce. Dicen que es amarulencia, así contraargumentan y me
la achacan. ¿Criticar el
clericalismo episcopal no puede ser disenso? Un burrito libre junto al espliego inspira más
espiritualidad que la solemne procesión presbiterial
junto al obispo. Madura con limón y una pizca de sal, la papaya puede
hacerme humilde y manso, el boato episcopal, en cambio, úlcera de estómago. Al nombramiento de obispo se sube con currículum vitae, al hábeas corpus se baja por derecho. Un perro realengo huyó aullando cuando el séquito del obispo le pisó el rabo. Las señoras vagabundas con bolsas y sin hogar no son patronas de
obispos, rectores ni cofrades y sin embargo buscan a Dios con desesperación. No soy mejor que ningún obispo. Pido perdón y nueces
con uvas pasas. Resulto
impresentable ante su pulcritud. |