| Los esenios | vistos por | Plinio el Viejo |
En el año 79 dC. Murió, a causa de la erupción del Vesubio, un escritor trotamundos, Plinio el Viejo, cuyo interés se extendía a un amplio espectro de temas. A principios del año 70 dC. había participado como oficial de alto rango, bajo el mando del que luego sería el emperador Tito, en el asedio de Jerusalén y conocido muchas cosas sobre el país y su gente, que después consignó en su amplia obra principal Historia Natural, concluida en el 77.
En el capítulo 17 del libro V, tras describir la ribera oriental del mar Muerto, Plinio describe también la ribera occidental, procediendo de norte a sur. Antes de nombrar la ciudad de Enguedi, destruida por las tropas romanas en el verano del 68, y, al sur de ella, Masada, menciona en el cap. 4, como únicos habitantes de la zona a los "esenios".
Los describe como...
Un grupo sin par, extravagante y solitario, (que vive) bastante alejado de los vapores perjudiciales de la zona ribereña, que vive sin mujeres, sin relación alguna con el sexo femenino y sin dinero, sólo en compañía de palmeras.
Su número se renueva constantemente por obra de los recién llegados; porque allí acuden muchos que están hastiados de la vida y (arrastrados) por los vaivenes del destino se sienten impulsados a aceptar las costumbres (de los esenios).
De este modo, desde hace miles de siglos, subsiste un grupo en el que -algo que parece decididamente increíble- no nace nadie. ¡Así de fecundo es para ellos (los esenios) el tedio vital de los otros!